Somos un hotel pequeño de tamaño familiar, muy comprometidos con las necesidades de nuestros clientes, tales como la limpieza, la seguridad, el buen servicio, la comodidad y la amistosa interacción cultura.
Freddy y Myriam, los propietarios, quienes hemos trabajado durante muchos años en la industria hotelera, sabemos cuáles son las necesidades de nuestros clientes, cada día hacemos nuestro mejor esfuerzo para complacerlos y hacer de su estadía una experiencia inolvidable. Con un poco de humor y mucha eficiencia, estaremos más que encantados de asistirlos y asesorarlos al planificar sus visitas a la ciudad o a cualquier parte del país. Hablamos Inglés, Francés y Alemán.
La mayoría de nuestros clientes son viajeros norteamericanos y europeos, quienes se sienten atraídos por la increíble diversidad del Ecuador, la mayoría de nuestro huéspedes son, biólogos, excursionistas, montañeros, grupos de familias o individuales, viajes de lunas de miel, viajes de negocios, grupos de la Universidades, iglesias y misiones de caridad, etc.
Debido al éxito de Sierra Nevada Expediciones y teniendo en cuenta la necesidad de asistir a nuestros clientes en sus necesidades de alojamiento en Quito, se decidió a mediados de los 90’ iniciar la restauración de una antigua e histórica edificación para convertirlo en un hotel de clase turista.
La reconstrucción de esta casa de estilo clásico se inició en 1996 y después de un arduo y apasionado trabajo, el Hotel abrió sus puertas en el verano de 1997. Desde entonces, cientos y quizás miles de clientes satisfechos han honrado esta casa con su presencia y han disfrutando de nuestra hospitalidad.
El Barrio de la Mariscal y sus casas, eran tradicionalmente parte de la zona exclusiva donde vivía la clase acomodada de Quito, con el paso del tiempo la ciudad creció y en los años 90’ se convirtió en el distrito turístico y financiero de la ciudad. Hoy, estamos orgullosos de poseer esta propiedad y de ser parte activa del desarrollo turístico de Quito.